sábado, 7 de marzo de 2009

Por el amor de Dios

Hay un tipo tirado en un portal
de la avenida Callao
Tiene un brazo extendido
Pide algo
Las personas miran a otro lado
Apuran el paso
Aprietan el dinero
en los bolsillos
Se sienten agredidos
y se defienden
El tipo no habla
pide algo
pero no es un mendigo.
Es un borracho
Me parece que ya sé
lo que le pasa
-¿Le doy una mano para levantarse jefe?
- Sí, ¡gracias!
(sonrió)

Eso era todo

28 comentarios:

Haifa dijo...

Muy bueno!, por suerte tu historia/poema es "romántica". A mi una vez una señora pasada de copas en San Telmo, me pidió una moneda, se la di sin problemas, la agarra y me dice: "pero mirá que es pa´el escavio, eh?", por supuesto dicha anécdota la subí en mi blog!.

Camille Stein dijo...

ya no sabemos reconocer un gesto de ayuda

y muchos siguen pensando que lo más importante es el dinero guardado en el bolsillo

... los ojos y la sensibilidad, con tantas prisas, se olvidan en casa

un abrazo

Helena dijo...

Por increible que te parezca me ha pasado a mi. Las grandes ciudades estan muy deshumanizadas, pero por suerte algunos quedan que no juzgan (como tú) asi que aun hay esperanza. Besos Marcelo.

Pd.- Si me salen alas para el sur me voy....

Laura dijo...

Ahhh, los prejuicios. Cuanto daño le hacen al ser humano...
Un saludo

esteban lob dijo...

A veces no pensamos que la solución... es más fácil.


Off Topic:
¡Bravo...Ocampo!

DianNa_ dijo...

Cada día más individualismo. Somos como islas o fortalezas inexpugnables...
Me gusta tu mirada, niño

Besoss

gloria dijo...

Con lo sencillo que es arrancar una sonrisa...
Besos.

Selma dijo...

Que equivocados estamos a veces ante un gesto... un simple gesto,
lo malintepretamos tan a menudo.. pero si miramos a los ojos del otro, si nos detemos por un momento, entonces queda todo díafano..y sencillo..
Precioso y certero Poema, Marcelo.

Un beso, feliz Finde!

m.eugènia creus-piqué dijo...

Claro, con la mano extendida todo quisqui pensaba lo mismo, muy bueno !

HADA ISOL dijo...

Marce!!!! porque no se me actualiza tu blog? con lo que a mi me gusta tu poesía imperfecta y me he perdido varias esta tarde con más tiempo las vendré a disfrutar!
No conozco el blog de las rimas que me dicen en mi poema,me puedes dar esa dirección asi lo pongo alli! gracias por darme la idea,Marce que tengas un bello fin de semana!y gracias por visitar mi blog de poemas!

HADA ISOL dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
HADA ISOL dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lena dijo...

Qué pena tan grande acabo de sentir...

Besitos, Consue...

marichuy dijo...

Marcelo

Creo que ese temor o rechazo, es consecuencia de la paranoia en que vivimos hoy día. Es una pena y hasta una vergüenza, pero vivimos desconfiando "del otro".

Saludos

HADA ISOL dijo...

A nosotros nos pasó una vez parar el auto para auxiliar a un herido en la ruta,cuando nos detuvimos salieron del pasto otros muchachos con toda la intención de robarnos mi esposo aceleró el auto y esquivó al que se estaba levantando del suelo,ahora no sabríamos que hacer si vemos un accidentado otra vez,charlandolo llegamos a la conclusión de parar porque no somo inhumanos pero antes de bajar mirar un poco alrededor ser cautelosos o hablar a la policia por celular(si es que hay señal).
Por lo que comprendo el temor que tenemos a la hora de ayudar a alguien,estamos paranoicos con razón,aun así hay que pensar que si necesitaramos del otro nos gustaría encontrar una mano tendida.Muy buen post!

Isabel Estercita Lew dijo...

A mí me pasó lo mismo, pero yo la que estaba tirada

Beijos

Fusa dijo...

Me ha recordado al final de un cuento de Dudo que decía: era tan fácil, esta vez.

Un beso, M.

Arcángel Mirón dijo...

¿Es autobiográfico? ¿Alguien te dio una mano para ayudarte a levantar?

(Hoy estoy re chistosa).

:)

Arcángel Mirón dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
marichu dijo...

Cuantas situaciones que tenemos delante parecen ser una cosa y resultan totalmente diferente? Cuantas veces logramos ver lo que la mayoría es incapaz?

Merche Pallarés dijo...

Reconozco que soy una de las que pasaría de largo porque, primero, no tendría la fuerza suficiente para levantarlo y segundo, generalmente nunca miro a los que piden por pedir. Soy ¡una huevona! Ahora, si tocan algun instrumento (que no sea electrónico que parece la "London Symphonic Orchestra") o sea, que sean ellos mismos los que tocan los instrumentos, cantan o bailan. Ahí me derrito y me ¡arruino! porque siempre les dejo algo... Besotes, M.

Mariela Torres dijo...

Está bien eso, hay que preguntar, no dar por sentado todo.

Ana dijo...

Te cogen, te dicen cosas a voces...
Si le das la mano no se va a soltar... Me da miedo, sinceramente, ni tienen mesura ni se la podemos pedir.
Cuando están tirados en la calle sí que he llamado a emergencias porque les puede ir la vida en ello.
Con los mendigos todo es diferente. Cada uno tiene su "perfil". Me gusta escucharles.
Menudas vidas!!!

Estrella Altair dijo...

Hola Marcelo... siento no haberme pasado antes por tu blog..

Es curiosa la reflexión y nos indica muchas cosas.. como en las grandes ciudades.. pasamos de todo... y a veces un simple gesto, una mirada, una palabra es tan importante.. y no nos detenemos..

La humanidad se pierde a chorros.... y lo notamos todos, va en detrimento de todos..

Me alegro que le dieras la mano y le ayudaras.

Un abrazo muy fuerte y hasta pronto

Haifa dijo...

Ya formás parte de mis "Blogs de consulta" :o)

Ana dijo...

Es increíble como la inseguridad nos hace tener miedo de ayudar a cualquier persona.A un conocido seor mayor le pasó que se cayó en la calle y nadie quiso ayudarlo, estuvo por horas en el suelo y al poco tiempo murió...

begoyrafa dijo...

Hubo un programa de televisión en España que hizo un experimento: puso a un actor fingiendo ser mendigo tirado en la calle boca a bajo y pasaron horas hasta que alguien se acercó a ver qué le pasaba.

Off topic: ya puedo salir a correr, aunque se notan demasiado los dos meses largos de inactividad.
Un abrazo
Rafa

olhodopombo dijo...

Muito bom este....
assim esta caminhando a nossa humanidade
cada dia com mais apego
ao bolso e com as mãos flacidas...