jueves, 8 de mayo de 2008

Sin ánimo de ofender (II)


Quiero pedir disculpas por si te molesto con mi entrada anterior: no tengo ánimo de ofenderte. Tal vez no sé explicarme, y te interrumpo lecturas mejores. ¡Humildemente y con toda franqueza quiero decir que no volveré a faltarte el respeto, ni a despertarte, salvo que no me quede otro remedio!
Y si me permites, espero arrancarte una sonrisa…

Y si aún no lo conseguí, me la juego por el falso epitafio de Groucho que puede venir al caso: "Perdonen que no me levante..."


9 comentarios:

Mari Carmen dijo...

No te preocupes, te explicas perfectamente, no estoy molesta ni me has interrumpido nada en absoluto.Tampoco me has faltado al respecto y no estaba dormida así que malamente podrías haberme despertado. La humildad ya te la intuía y, sí, me has arrancado una sonrisa :)

Feliz fin de semana :)

Cecilia Alameda dijo...

Aquí el que entra es porque quiere, ¿no? A mí también me gusta discrepar (en buen tono, claro) y debatir. Te das cuenta de cosas en las que antes no habías reparado.
Y también he sonreido

Marcelo dijo...

Que bueno Mari Carmen y Cecilia! Buen fin de semana para ambas.

angela dijo...

Marcelo, no te he interpretado mal, así que no tienes porque disculparte, ni tampoco me has molestado.Espero que esta pequeña discrepacia te anime para seguir adelante y no para lo contrario.Un saludo de Angela

Marcelo dijo...

Me olvidaba de decirte Mari Carmen que yo siempre he sostenido que soy muy humilde!

fritus dijo...

Marcelo...como que humilde?..Eso va en contra de la idiosincrasia argentina.

un abrazo, compañero

Marcelo dijo...

jajajaja!! La humildad no es una virtud que nos fue dada por estas tierras...

avr dijo...

Me permite un comentario? Humildemente, me pareció buenísimo. Esto dicho con total honestidad.

Marcelo dijo...

Eternamente honrado AVR!!!Y aprecio su total honestidad porque intuyo todo lo que Ud. debe mentir...