sábado, 14 de junio de 2008

Nadie muere en la víspera

Renato Sosa era un tipo ordenado y viudo.
Y esa mañana decidió que había que terminar. Fue al banco y pagó todas las cuentas pendientes (hipoteca, gas, luz y teléfono)
Reservó de nuevo la sala de la cochería de la esquina, y en la florería de enfrente encargó dos coronas: una que dijera “Tu amante esposa” y la otra “Tus amigos
Es que conocedor del rito mortuorio como era, un velatorio sin ofrendas florales era como un escenario sin telón. Si luego el público no asistía a la obra –su obra- eso ya no dependería de él.
El sólo podía ocuparse de los arreglos previos.
Sabedor de que la cara es importante de ver para el que se despide, se apoyó el revólver en el corazón.
En el segundo final se percató que le faltaba la necrológica en el diario, y aplazó todo para el día siguiente.
Contento de tener todo previsto, se metió en la cama y prendió la tele. Jamás se perdía “La vida es bella”, su programa favorito.


13 comentarios:

Shikilla dijo...

Ordenado y meticuloso el protagonista de tu relato, frío también, sin duda.

El título es una gran verdad, aunque a mi me gustaría llegar tarde a la cita del día siguiente.

Me pregunto ¿qué sucederá con él?

Un abrazo

Marichu dijo...

Estimado Don Marcelo, en mi blog tengo algo para ud, cuando pueda, me visita..?
Gracias...y me voy porque tengo que terminar de atarme los ruleros =|

Camilo dijo...

Unos podrían decir que se trata de "una muerte anunciada"... otros tal vez vean un eterno buscador de excusas para no cumplir su promesa.

Yo en cambio veo un excelente relato. Frio, como decía Shikilla.

Saludos

Mary dijo...

¡¡EXCELENTE RELATO¡¡

¡¡SALUDOS¡¡

begoyrafa dijo...

Renato Sosa era un tipo ordenado y viudo.
Este inicio ya vale todo un relato, aunque el resto tampoco ha desmerecido. He leído también el otro cuento de Renato y también me ha gustado mucho.
Marcelo, tienes un personaje, esperemos que siga sin morir en´la víspera.

brujaroja dijo...

Espero que no se te ocurra cargarte a Renato, que ya ha demostrado que tiene enjundia suficiente para vivir mucho tiempo, literariamente hablando...
Podría ser un especialista en encontrar coartadas, por ejemplo. Me hizo recordar La tregua, de Benedetti, cuando el protagonista triste y abatido por la muerte de su chica, decide suicidarse y se pone como fecha un día en concreto. Y cuando reflexiona acerca de por qué ha elegido ese día, se da cuenta de que la víspera se juega la final de fútbol, o no sé qué partido, que no quiere perderse.

Noelia Jiménez dijo...

Qué bueno, Marcelo. ¿Continuará? ¿Hay día siguiente o es cierto que las almohadas tienen el poder de cambiar los pensamientos?

Cecilia Alameda dijo...

Un tipo con las ideas claras y con pretextos suficientes como para disfrutar de la vida.

Marichu dijo...

Renato, mírame, atendeme, yo te hablo, acá...Sos importante y nos haces falta, no seas cagón y quedate.

(Buenos días..!)

Marcelo dijo...

Me ha sorprendido la corriente de afecto que generó Don Renato! Habrá que ver si sigue la historia y como...
Buen domingo para todos!

Camille Stein dijo...

ironía hilada con mano maestra, amigo

una completa belleza

un abrazo

m.eugènia creus-piqué dijo...

Caramba Marcelo, Renato aparece y va a desaparecer en menos que canta un gallo ?

Marcelo dijo...

Muchas gracieas Camille.

M. Eugénia, ya reparé esa situación, esta noche la historia continúa...